domingo, 8 de enero de 2017

Las Letanías del Carnaval de Barranquilla: Tradición, Crítica y Humor en la Oralidad Popular

Las letanías del Carnaval de Barranquilla son versos sencillos con una característica entonación de rezo católico, que se emplean para satirizar, criticar y hacer burla de temas y personajes de la actualidad local, nacional e internacional durante las festividades. Estas expresiones populares tienen una profunda carga de denuncia social, política y cultural, reflejando la realidad de la región y el país de una manera irreverente y humorística.

El origen de las letanías se remonta a 1930, cuando nacieron en el barrio Rebolo de Barranquilla, específicamente en la esquina de la calle Soledad con el callejón de la Ceiba, en el cruce de la calle 17 con la carrera 22. En sus primeros años, fueron creadas por el grupo Las Ánimas Negras de Rebolo, y en un inicio fueron vistas como expresiones vulgares, apreciadas únicamente en los estratos bajos de la ciudad. Sin embargo, con el tiempo, las letanías adquirieron un lugar importante dentro del programa oficial del carnaval, participando en él los mejores exponentes de esta tradición oral y folclórica (Espinosa Patrón, 2014).

Alejandro Espinosa Patrón señala que “el discurso de las letanías en el Carnaval de Barranquilla permite ahondar en el conocimiento que percibe el ser letaniero de su realidad existente a través de textos de denuncia que desnudan sin tapujos la situación política y cultural del país” (Espinosa Patrón, 2014, p. 9). En este sentido, las letanías no solo buscan hacer reír, sino también invitar a la reflexión. Según José Charris Rico, director de Los Recocheros del Barrio Abajo, “las letanías no las entendemos únicamente como una cosa para hacer reír, sino hacer reír y poner a pensar a la gente. Nuestras letanías llevan un mensaje crítico con buen humor” (Charris Rico, citado en El Heraldo, 2015).

La estructura de las letanías se caracteriza por versos cuartetos de siete u ocho sílabas que siguen un esquema responsorial, es decir, donde el primer verso se combina con el tercero y el segundo con el cuarto. Además, los versos son acompañados por un coro, que responde con una estrofa de dos versos. Este formato facilita la participación colectiva y refuerza el carácter interactivo y dinámico de la presentación. Un ejemplo típico de letanía es el siguiente:

Un agente de la policía
hizo una cirugía rara
a su esposa que bien la quería
con trompá le cambió la cara.
Coro: Tiene que ser un cualquiera o un loco de carretera.

En cuanto a su origen, los grupos de letanías del Carnaval de Barranquilla tienen raíces profundas en los cantos y rezos de los monjes de la Iglesia Católica de la Edad Media. Junto con la celebración del Carnaval, que fue introducida en América desde Europa, llegaron también las letanías, que inicialmente eran cantos religiosos. Con el tiempo, estos cantos sacros se transformaron en burlescos y satíricos, pero conservando aún ciertos elementos rituales (Letanía, 2012). Los grupos tradicionales de carnaval recitan sus versos con un solista y un coro. Estos grupos critican y censuran temas de actualidad, tanto locales como internacionales, y temas cotidianos de la vida en el Caribe, caracterizados por lo que en el lenguaje costeño se conoce como “mamar gallo”, es decir, hacer bromas o tomar la vida con ligereza.

A diferencia de otras expresiones artísticas del Carnaval, las letanías no requieren acompañamiento musical ni coreografía. Generalmente, el solista recita los versos de un libro, mientras que el coro se sitúa alrededor y responde de manera responsorial. Es fundamental la claridad y la tonalidad en la recitación para que el mensaje de la letanía sea entendido y apreciado por la audiencia.

En resumen, las letanías del Carnaval de Barranquilla son una manifestación cultural que refleja la tradición de la oralidad popular, impregnada de humor, crítica social y política. A través de esta forma de expresión, los barranquilleros exponen y comentan de manera irreverente y cómica los hechos más relevantes de su contexto, convirtiendo la crítica en una forma de entretenimiento y reflexión colectiva.

Referencias

Charris Rico, J. (citado en El Heraldo, 2015). Letanías que educan además de hacer reír. El Heraldo. Recuperado de http://www.elheraldo.co/tendencias/nos-ganamos-la-vida-con-el-sudor-de-nuestra-lengua-manuel-de-arco-183630

Espinosa Patrón, A. (2014). Las letanías del Carnaval de Barranquilla, Colombia: Entre la estructura y el sentido. Revista Electrónica Razón y Palabra, (88). Recuperado de http://www.razonypalabra.org.mx/N/N88/Varia/03_Espinosa_V88.pdf

Letanía (Carnaval de Barranquilla). Recuperado de https://es.wikipedia.org/wiki/Letanía_(Carnaval_de_Barranquilla)

Molinares, C. (2004). De boca en boca. Semana. Recuperado de http://www.semana.com/on-line/articulo/de-boca-boca/63833-3

Osorio, F. (2012). ¡Cuidado caes en la lengua de 'Las Ánimas Rojas' de Rebolo! El Tiempo. Recuperado de http://www.eltiempo.com/archivo/documento/CMS-11149001

Redacción ElHeraldo.co. (2015). Letanías que educan además de hacer reír. El Heraldo. Recuperado de http://www.elheraldo.co/tendencias/nos-ganamos-la-vida-con-el-sudor-de-nuestra-lengua-manuel-de-arco-183630

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