domingo, 8 de enero de 2017

Guía para Escribir un Poema: Inspiración, Técnica y Expresión Auténtica

El proceso de escribir un poema requiere de creatividad, reflexión y técnica. A través de diversos recursos, como videos, artículos y ejemplos, los estudiantes pueden comprender los elementos fundamentales que componen una poesía efectiva. Es importante destacar que la escritura poética no solo implica la elección de palabras, sino también la capacidad de transmitir sentimientos, imágenes y pensamientos de manera clara y evocadora. A continuación, se abordan diversos aspectos esenciales que deben considerar quienes se aventuran a escribir un poema.

Fuentes de inspiración

Uno de los primeros pasos para escribir un poema es encontrar una fuente de inspiración. Esto puede surgir de la observación de acontecimientos, objetos, personas o incluso experiencias emocionales que generen una respuesta creativa. La inspiración es clave, ya que una idea clara y específica proporcionará la base para desarrollar el poema. Según el artículo de wikihow (n.d.), un tema concreto ayuda a enfocar el contenido y evita dispersarse en ideas irrelevantes, lo cual refuerza el impacto del mensaje. La inspiración debe estar centrada en un tema específico que resuene emocionalmente con el escritor (Nieto, 2015).

La importancia de las imágenes y figuras literarias

En la poesía, es crucial utilizar imágenes concretas y figuras literarias, como metáforas y símiles, para enriquecer el mensaje. Estas herramientas permiten transformar lo abstracto en algo tangible y visual, lo cual facilita la conexión del lector con el contenido emocional del poema. Según Gongorá (n.d.), las imágenes poéticas hacen que el lector vea, sienta y viva lo que el autor experimenta, generando una mayor profundidad en la interpretación del texto.

El sentimiento y la autenticidad

Al escribir un poema, es fundamental centrarse en el sentimiento que se desea expresar. La poesía debe ser auténtica y reflejar lo que realmente se experimenta, como lo sugiere el artículo de Félix (n.d.), quien enfatiza la importancia de no temerle a las emociones al escribir. Un poema puede perder su poder si se trata de una imitación superficial o de un sentimiento forzado. Hablar con el corazón, según Nieto (2015), significa escribir desde una perspectiva sincera, sin tratar de seguir patrones o expectativas ajenas.

Técnicas de escritura y lectura en voz alta

Es importante desarrollar el hábito de la lectura, tanto de otros poetas como de los propios textos. La lectura ayuda a mejorar el estilo y enriquece el vocabulario del escritor (Gongorá, n.d.). Además, escribir el poema en diferentes momentos del día puede resultar beneficioso, ya que el estado emocional cambia y eso influye en la calidad de la obra. La lectura en voz alta es esencial, pues permite detectar áreas que necesitan ser mejoradas, como el ritmo, la fluidez y la sonoridad de las palabras (Félix, n.d.).

Superando los bloqueos creativos

En algunos momentos, el escritor puede enfrentar bloqueos creativos. La falta de inspiración o el miedo a no poder continuar con el poema son situaciones comunes. Sin embargo, según el artículo de wikihow (n.d.), es fundamental no rendirse ante estos obstáculos. Una estrategia útil es tomarse un descanso o buscar nuevas perspectivas que reaviven la creatividad. Además, se recomienda pulir el poema constantemente, revisando el uso de verbos y eliminando expresiones cliché, ya que estas restan originalidad y frescura a la escritura (Eruportal, n.d.).

Conocimiento del tema y la gramática

Finalmente, tener un conocimiento sólido del tema sobre el que se escribe es fundamental para crear una obra coherente y bien fundamentada. Además, la correcta conjugación de los verbos y el uso adecuado de la gramática son esenciales para que el poema tenga claridad y cohesión (Dioses Bueno, n.d.). La precisión en el lenguaje contribuye a que el mensaje del poema sea comprendido sin ambigüedades, lo cual es crucial para la efectividad del mismo.

En conclusión, escribir un poema es una actividad que involucra tanto creatividad como técnica. La inspiración, el uso de imágenes poéticas, la autenticidad de los sentimientos, la práctica constante de lectura, y el conocimiento del tema y la gramática son aspectos que deben ser cuidadosamente considerados. Al seguir estos pasos, los estudiantes pueden desarrollar habilidades poéticas que les permitan expresar sus pensamientos y emociones de manera poderosa y clara.

Referencias

Dioses Bueno. (n.d.). ¿Cómo escribir un poema? Recuperado de https://www.diosesbueno.com/como-escribir-un-poema/

Eruportal. (n.d.). Cómo escribir un poema – 3 efectivos pasos para que destaques. Recuperado de http://eruportal.com/escribir-un-poema/

Félix. (n.d.). Cómo escribir un poema. Recuperado de http://ocio.doncomos.com/como-escribir-un-poema

Gongorá, M. (n.d.). Cómo escribir un poema. Recuperado de http://ocio.uncomo.com/articulo/como-escribir-un-poema-15950.html

Nieto, N. (2015, abril 20). Cómo escribir una poesía. Recuperado de http://nereanieto.com/diariodeunaescritora/blog/como-escribir-una-poesia/

wikihow. (n.d.). Cómo escribir un poema. Recuperado de http://es.wikihow.com/escribir-un-poema

Las Letanías del Carnaval de Barranquilla: Tradición, Crítica y Humor en la Oralidad Popular

Las letanías del Carnaval de Barranquilla son versos sencillos con una característica entonación de rezo católico, que se emplean para satirizar, criticar y hacer burla de temas y personajes de la actualidad local, nacional e internacional durante las festividades. Estas expresiones populares tienen una profunda carga de denuncia social, política y cultural, reflejando la realidad de la región y el país de una manera irreverente y humorística.

El origen de las letanías se remonta a 1930, cuando nacieron en el barrio Rebolo de Barranquilla, específicamente en la esquina de la calle Soledad con el callejón de la Ceiba, en el cruce de la calle 17 con la carrera 22. En sus primeros años, fueron creadas por el grupo Las Ánimas Negras de Rebolo, y en un inicio fueron vistas como expresiones vulgares, apreciadas únicamente en los estratos bajos de la ciudad. Sin embargo, con el tiempo, las letanías adquirieron un lugar importante dentro del programa oficial del carnaval, participando en él los mejores exponentes de esta tradición oral y folclórica (Espinosa Patrón, 2014).

Alejandro Espinosa Patrón señala que “el discurso de las letanías en el Carnaval de Barranquilla permite ahondar en el conocimiento que percibe el ser letaniero de su realidad existente a través de textos de denuncia que desnudan sin tapujos la situación política y cultural del país” (Espinosa Patrón, 2014, p. 9). En este sentido, las letanías no solo buscan hacer reír, sino también invitar a la reflexión. Según José Charris Rico, director de Los Recocheros del Barrio Abajo, “las letanías no las entendemos únicamente como una cosa para hacer reír, sino hacer reír y poner a pensar a la gente. Nuestras letanías llevan un mensaje crítico con buen humor” (Charris Rico, citado en El Heraldo, 2015).

La estructura de las letanías se caracteriza por versos cuartetos de siete u ocho sílabas que siguen un esquema responsorial, es decir, donde el primer verso se combina con el tercero y el segundo con el cuarto. Además, los versos son acompañados por un coro, que responde con una estrofa de dos versos. Este formato facilita la participación colectiva y refuerza el carácter interactivo y dinámico de la presentación. Un ejemplo típico de letanía es el siguiente:

Un agente de la policía
hizo una cirugía rara
a su esposa que bien la quería
con trompá le cambió la cara.
Coro: Tiene que ser un cualquiera o un loco de carretera.

En cuanto a su origen, los grupos de letanías del Carnaval de Barranquilla tienen raíces profundas en los cantos y rezos de los monjes de la Iglesia Católica de la Edad Media. Junto con la celebración del Carnaval, que fue introducida en América desde Europa, llegaron también las letanías, que inicialmente eran cantos religiosos. Con el tiempo, estos cantos sacros se transformaron en burlescos y satíricos, pero conservando aún ciertos elementos rituales (Letanía, 2012). Los grupos tradicionales de carnaval recitan sus versos con un solista y un coro. Estos grupos critican y censuran temas de actualidad, tanto locales como internacionales, y temas cotidianos de la vida en el Caribe, caracterizados por lo que en el lenguaje costeño se conoce como “mamar gallo”, es decir, hacer bromas o tomar la vida con ligereza.

A diferencia de otras expresiones artísticas del Carnaval, las letanías no requieren acompañamiento musical ni coreografía. Generalmente, el solista recita los versos de un libro, mientras que el coro se sitúa alrededor y responde de manera responsorial. Es fundamental la claridad y la tonalidad en la recitación para que el mensaje de la letanía sea entendido y apreciado por la audiencia.

En resumen, las letanías del Carnaval de Barranquilla son una manifestación cultural que refleja la tradición de la oralidad popular, impregnada de humor, crítica social y política. A través de esta forma de expresión, los barranquilleros exponen y comentan de manera irreverente y cómica los hechos más relevantes de su contexto, convirtiendo la crítica en una forma de entretenimiento y reflexión colectiva.

Referencias

Charris Rico, J. (citado en El Heraldo, 2015). Letanías que educan además de hacer reír. El Heraldo. Recuperado de http://www.elheraldo.co/tendencias/nos-ganamos-la-vida-con-el-sudor-de-nuestra-lengua-manuel-de-arco-183630

Espinosa Patrón, A. (2014). Las letanías del Carnaval de Barranquilla, Colombia: Entre la estructura y el sentido. Revista Electrónica Razón y Palabra, (88). Recuperado de http://www.razonypalabra.org.mx/N/N88/Varia/03_Espinosa_V88.pdf

Letanía (Carnaval de Barranquilla). Recuperado de https://es.wikipedia.org/wiki/Letanía_(Carnaval_de_Barranquilla)

Molinares, C. (2004). De boca en boca. Semana. Recuperado de http://www.semana.com/on-line/articulo/de-boca-boca/63833-3

Osorio, F. (2012). ¡Cuidado caes en la lengua de 'Las Ánimas Rojas' de Rebolo! El Tiempo. Recuperado de http://www.eltiempo.com/archivo/documento/CMS-11149001

Redacción ElHeraldo.co. (2015). Letanías que educan además de hacer reír. El Heraldo. Recuperado de http://www.elheraldo.co/tendencias/nos-ganamos-la-vida-con-el-sudor-de-nuestra-lengua-manuel-de-arco-183630

Análisis de un Poema: Proceso y Elementos Clave

En el proceso de análisis literario, la poesía se presenta como una herramienta significativa para desarrollar habilidades cognitivas y emocionales. Este ejercicio permite a las estudiantes no solo comprender el contenido del poema, sino también interpretar sus significados subyacentes a través de una serie de pasos ordenados. A continuación, se detalla cómo abordar este proceso de análisis, destacando los elementos clave que deben ser considerados.

1. Comprensión y Lectura Inicial del Poema

El primer paso fundamental al analizar un poema es la lectura atenta y profunda. Es importante que las estudiantes comprendan tanto los significados literales de las palabras como el mensaje global del poema. Esto implica reconocer las unidades léxicas y comprender las ideas principales. Solo después de haber alcanzado esta comprensión básica es posible proceder a la interpretación del poema, es decir, descubrir las ideas implícitas que no son expresadas de manera explícita pero que pueden ser inferidas a través de los recursos literarios utilizados por el autor.

2. Contexto del Autor y el Poema

Antes de sumergirse en el análisis de los elementos literarios, es esencial conocer la biografía del autor y el contexto en el que ha vivido y trabajado. El contexto cultural, económico, literario, político y social influye profundamente en la producción de un poema, ya que puede ofrecer una visión más rica y matizada sobre sus temas y motivaciones. Por ejemplo, un poema escrito en tiempos de guerra puede estar cargado de emociones como la desesperanza o la esperanza, dependiendo de la perspectiva del autor.

3. Elementos para el Análisis de un Poema

Para llevar a cabo un análisis completo, es necesario examinar los siguientes elementos esenciales:

a. El Hablante Lírico

El hablante lírico es el "personaje" que expresa las emociones, pensamientos y puntos de vista del poeta dentro del poema. Este ser ficticio es quien transmite sus sentimientos y reflexiones, lo que le da voz a las experiencias que se desean compartir. En muchos casos, el hablante lírico no coincide con el poeta, ya que es una construcción literaria que puede ser completamente diferente de la personalidad real del autor.


2. Temple de ánimo
El temple de ánimo refleja el estado emocional del hablante lírico, lo cual se percibe a través de las palabras y frases que usa. Este elemento nos responde a la pregunta: ¿Qué siente el hablante lírico? ¿Alegría, tristeza, nostalgia, amor? Identificar el estado de ánimo ayuda a comprender la atmósfera emocional del poema y a conectar con las emociones que el autor busca transmitir.
3. Objeto lírico
El objeto lírico es el centro de las emociones del hablante. Puede ser una persona, una situación, un objeto o un concepto abstracto que provoca la emoción en el hablante lírico. Este objeto es lo que genera los sentimientos que se expresan a lo largo del poema.
4. Motivo lírico
El motivo lírico es el tema central que el poema aborda. Este tema está íntimamente relacionado con las emociones y sentimientos del hablante lírico. El motivo lírico se puede identificar mediante sustantivos abstractos como "tristeza", "alegría", "esperanza", entre otros, y es el hilo conductor de las emociones que se desarrollan en el poema.
5. Estructura del poema
Es esencial conocer la estructura formal del poema, es decir, el número de versos y estrofas que lo componen. Además, el tipo de rima (consonante, asonante, libre) utilizada por el poeta juega un papel importante en la comunicación de las emociones, ya que contribuye al ritmo y musicalidad del poema.


6. El lenguaje literario
El lenguaje literario en un poema se distingue por el uso de recursos estilísticos o figuras literarias que enriquecen la expresión del poeta. Algunas de las principales figuras literarias incluyen:
  • Aliteración: Repetición de sonidos en palabras cercanas para crear un efecto sonoro. Por ejemplo, "El sol brilla sobre el suelo".


  • Anáfora: Repetición de una palabra o conjunto de palabras al inicio de una frase o verso, para enfatizar una idea. Ejemplo: "Te amo, te quiero, te espero".


  • Hipérbole: Exageración de una idea para hacerla más impactante. Ejemplo: "Te he esperado mil años".




  • Metáfora: Comparación implícita entre dos cosas diferentes, pero que comparten alguna característica común. Ejemplo: "La luna es un espejo en el cielo".




  • Personificación: Atribuir cualidades humanas a objetos inanimados o animales. Ejemplo: "Las estrellas cantan en la noche".



Símil: Comparación explícita entre dos elementos, usualmente mediante las palabras "como", "cual" o "se asemeja a". Ejemplo: "Sus ojos brillan como estrellas".